Cocina nikkei, la mejor fusión peruano-japonesa

En 1899, un barco con 790 trabajadores japoneses atracó en el puerto de Callao (Perú). Era el primero de muchos otros, que llevaron hasta Perú no solo mano de obra japonesa, sino también vestigios de la cultura y de la gastronomía nipona. Migrantes que llegaron a Perú fruto de un acuerdo entre ambos países, por el cual, Perú aceptaba trabajadores nipones para ayudar en las plantaciones de algodón y azúcar. Estos migrantes fueron echando raíces en su nuevo país. Fueron expandiéndose por pueblos y ciudades y casándose con peruanas. En sus casas fueron cocinando junto a sus parejas peruanas, aquellos platos que les recordaba a su Japón natal. Fue así como en estas cocinas domésticas se inició lo que hoy conocemos como cocina nikkei, posiblemente la mejor fusión gastronómica del mundo, la que une la cocina del país del sol naciente con la riqueza del país andino. 

Con el toque japonés, todos los platos tradicionales de Perú se volvían menos condimentados. Un poquito de sillao y kion (salsa de soja y jengibre) para casi todo. Para emular el wasabi, rayaban kion o añadían un poco de mostaza en polvo. El pescado crudo se encontró con el ceviche e hizo que los largos tiempos de maceración del pescado se vieran disminuidos, en busca de que el pescado fuera lo más fresco posible. Y aún se dio un paso más. Al corte del sashimi se le sumaron los jugos del ceviche, se quitó la cebolla, y así vio la luz el tiradito, una de las creaciones más importantes de la cocina nikkei.

En definitiva, las recetas peruanas adoptaron técnicas de la cocina nipona, y las preparaciones japonesas se empaparon de ingredientes y procedimientos criollos. Fue un mestizaje perfecto entre dos mundos aparentemente tan diferentes y alejados como el japonés y el peruano.

Y como en la cocina de vanguardia Ferran Adrià fue el gran impulsor, el genio de la creatividad, en la cocina nikkei fue el chef Mitsuharu Tsumura, Micha, el gran impulsor a nivel internacional, de la que para los peruanos era tan popular y propia. Su labor ha permitido que en todo el mundo se valore esta coquinaria que nosotros practicamos de forma natural y al 100% en nuestro restaurante Nikkei 103.